Si tus ojos fueran mar,
me inundiría hasta asfixiarme
Si tus manos fueran cuerdas,
me ataría hasta el fin de mis días
Y si tu boca fuera un caramelo...
Si tu boca fuera un caramelo...
Estaría muerta por sobredosis de azúcar.
Lo peor es que tu boca es caramelo, laberinto inferal que te eleva al paraíso, sobredosis de azúcar que me tupe las arterias.

