cómo comentarte que estaría dispuesta a todo,
hablarte de lo perra que es la vida,
susurrarte que te amo y acabar todo con un suave beso.
Te echo de menos,
sin quererlo pero queriendo,
viviendo encadenada al teléfono,
a mis lágrimas...
que ven como te alejas.
No soy profeta
ni marioneta
ni luz que te pueda guiar.
No soy pena
ni tristeza
ni tampoco un cuento sin final.
No quiero vida
sin ti
ni contigo
ni sin vos.
No quiero
en la vida
nada,
que no sea,
...tu voz.

